no es un yoga deportivo, ni es acrobático.  

es una práctica para explorar el cuerpo, conocerlo, habitarlo y descubrir en ese camino algo que muchos no esperaban encontrar: la certeza de que podían más de lo que creían. 

La estructura de cada clase

Cada práctica tiene una estructura que, aunque se va adaptando semana a semana, conserva su esencia: 

  • toma de consciencia inicial: un momento para observar cómo llegás al mat, intencionar la práctica y darle un marco a la actividad. 
  • precalentamiento articular, con foco en la zona eje de la serie, para que el cuerpo entre en calor de manera consciente y dirigida. 
  • practica propiamente dicha, formada por tres momentos: a) una preparación con asanas dinámicas y estáticas,  b) una secuencia de ásanas principales que incluye una cumbre o postura principal y c) un momento de descenso controlado del esfuerzo. 
  • una instancia de recuperación y descanso.  

Todo está pensado para que el cuerpo avance a su ritmo, sin sentirse abrumado y, sobre todo, para que cada secuencia tenga sentido dentro del conjunto.   

el rol de la respiración

La respiración acompaña desde el principio, no como técnica separada, sino como hilo conductor de todo lo que hacemos, como el principio rector que organiza lo demás. A veces incluyo pranayamas específicos, alguna kriya o una meditación, siempre con suavidad y con un propósito claro dentro de la clase.  

y lo más esperado

Al final, la relajación: ese momento en el que se condensan los beneficios de la práctica. Guiada al principio, más personal y silenciosa a medida que ganas confianza y avanzás en tu proceso. 

cada clase está diseñada con un objetivo pedagógico concreto 

No es una colección de posturas: es un camino con foco, con dirección, con lógica interna. La filosofía no se nombra, pero atraviesa toda la propuesta: está en la forma de enseñar, en la amorosidad con la que tratamos a nuestro cuerpo, en los resultados que buscamos y en los caminos que transitamos para llegar. 

Cada semana se libera una clase nueva que queda disponible para cuando la necesites. 

Descubrirás que con el tiempo aparecen cosas concretas: mejor postura, mayor amplitud de movimiento, más relajación en el día a día. El humor cambia. Y asoma algo más sutil, que cuesta más nombrar: una sensación de ‘pensé que no podía y resulta que sí’. 

tu lugar está en la sala de práctica

Una membresía con programación semana a semana, pensada para que la práctica entre en tu vida y se quede. 

conocé la sala de práctica
testimonios

La pasé muy bien en sus clases. La profesora enseñaba excelente y se notaba una muy buena convivencia con todas sus alumnas.

 

Lía
Lía

Gracias a las efecientes y dinámicas clases de Caro pude realizar movimientos que no esperaba poder hacer.

 

Estela Álvarez
Estela Álvarez

Entré al mundo del Yoga de la mano de Carolina Petrino y fue excelente. Fue un placer coincidir con ella, su sabiduría, su calidez y su manera de explicar cada ejercicio. Super recomiendo!

Ayelén Verón @ayelenveronnails
Ayelén Verón @ayelenveronnails
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